"Mi tía Cecilia"

Un niño de diez años vela la agonía de la mujer que lo ha criado. Desde la misma cama donde ella murió, ya adulto, reconstruye aquella tarde y le reprocha algo insólito: haberlo querido demasiado bien. En apenas dos páginas, Rulfo condensa lo que después será toda su obra —la orfandad, los muertos que siguen hablando, la memoria como único lugar habitable.

JUAN RULFOEL GALLO DE ORODUELOFAMILIANIÑOSENFERMEDADCUENTO MEXICANO

Juan Rulfo